La Neuroeducación, una herramienta para aprender y enseñar mejor

Uno de los principales retos que afrontan los docentes en esta época es el de cómo mantener la motivación de los alumnos en los temas que se están enseñando, teniendo presente que las nuevas tecnologías y las redes sociales se han convertido en distractores constantes, adicionalmente diversos estudios señalan que el uso descontrolado de estos, ayuda a que la falta de memoria aumente. De ahí la pregunta… ¿Y cómo podemos lograrlo? Así que en esta oportunidad nos gustaría hablar un poco de una disciplina que en los últimos comenzó a tener cabida en las nuevas formas de trasmitir conocimiento.

La Neuroeducación, definida como: “la disciplina que estudia el funcionamiento del cerebro durante el proceso de enseñanza-aprendizaje: analiza el desarrollo del cerebro humano y su reacción a los estímulos, que posteriormente se transforman en conocimientos. Para que este proceso funcione de la mejor manera posible, diversos expertos han detectado que la emoción y la motivación son factores importantes.” 1

Una de las claves de este nuevo sistema, es que el ser humano aprende con mayor facilidad de lo que despierta en él curiosidad, al sentir curiosidad sobre ese “algo” se está generando una emoción que más adelante le generará recordación, y esto lleva a motivarlo a conocer más sobre ese “algo”, generando así el aprendizaje. Es así como se enlaza el pensar, el sentir y el actuar.

Al aplicar la Neuroeducación, empezamos a enseñarles a los chicos a manejar sus emociones, ayudándolos a ser menos reactivos, ya que al momento de “gestionar” la emoción, los llevamos que esto genere el aprendizaje. ¿Y cómo gestionamos estas emociones? Despertando su curiosidad, manejándola no como algo negativo, si no como una forma de descubrir el mundo, retándolos a buscar, a que rompan los esquemas, ya que esa curiosidad es la que nos impulsa a aprender.

Es importante mencionar que dependiendo de la edad debemos buscar esas curiosidades que nos ayuden a generar emociones, ya que lo motiva a un niño de 5-6 años, es diferente a lo que motiva a niños de 10-11, o a los adolescentes que están prontos a terminar el bachillerato.

Entendiendo como funciona un poco nuestro cerebro de acuerdo a la edad, tendremos una buena herramienta para hacer de las clases un espacio más agradable y dinámico para nuestros estudiantes.

1 Tomado de: https://www.educaciontrespuntocero.com/recursos/que-es-la-neuroeducacion/96021.html

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *