Post Covid 19 y el atraso educativo de America Latina

Por Sebastian Barrientos

En medio de los grandes titulares sobre la situación del COVID 19 a nivel mundial, adicional a las noticias que esto nos trae y las preocupaciones que nos genera. Hay algo que también nos viene llamando la atención en la región a largo plazo y son los resultados de un nuevo estudio que pone en evidencia el atraso educativo latinoamericano.

Los resultados del examen PISA de estudiantes de 15 años en 79 países y regiones de todo el mundo muestran que la mayoría de los países latinoamericanos están entre los que tuvieron los peores resultados. Y, a juzgar por lo que está sucediendo en Venezuela y, en menor medida, en México y Argentina, es claro que los niveles educativos de América Latina caerán aún más.

La prueba estandarizada PISA, que se hace cada tres años y evalúa a los estudiantes en comprensión de lectura, matemáticas y ciencia. Al igual que en años anteriores, los estudiantes de China obtuvieron los puntajes más altos, seguidos de los de Singapur, Estonia, Canadá, Finlandia, Irlanda, Corea del Sur, Polonia, Suecia, Nueva Zelanda y los Estados Unidos. En el caso de China, la prueba PISA solo incluyó a estudiantes de Beijing, Shanghai y otras dos áreas relativamente ricas, lo cual da una cierta manipulación de las pruebas en este país lo cual debe ser tenido en cuenta en el análisis.

Con respecto a los estudiantes de Latinoamérica y el Caribe que sacaron los mejores puntajes en la prueba PISA fueron los de Chile que ocuparon el puesto número 43 en la lista, Uruguay (48) y Costa Rica (49). Más abajo están México (53), Brasil (57), Colombia (58), Argentina (63), Perú (64), Panamá (71) y República Dominicana (76).

Vergonzosamente, Cuba, Venezuela, Bolivia y Nicaragua no se atrevieron a participar en la prueba, realizada en 2018. Eso plantea serias dudas sobre la propaganda de Cuba según la cual la isla tiene altos niveles educativos.

Irónicamente, algunos países que obtuvieron puntajes bajos, como Panamá y la República Dominicana, deberían ser aplaudidos por participar en el examen ya que en el pasado no hacían parte de las pruebas. Por otro lado, también es importante clarificar que la mejor forma de mejorar es después de Autodiagnosticarse y ver el rendimiento académico de sus estudiantes para poder mejorar sus niveles educativos.

Investigando sobre el futuro Educativo en America Latina creo que a futuro se ve un deterioro aún mayor de los estándares educativos de la Region. Entre otras cosas, porque el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, abolió la reforma educativa que incluía evaluaciones de docentes por parte de una agencia independiente. En Colombia no se ve claramente que Fecode y los partidos de Oposición dejen modernizar nuestro sistema Educativo que tiene que progresar muchísimo para buscar nivelarse con lo que los países desarrollados están ofreciendo a nivel escolar.

Además, mientras que Canadá, Australia, Corea del Sur y otros países de alto rendimiento educativo tienen exámenes rigurosos de admisión a las universidades, en México se ha propuesto eliminar los exámenes de ingreso a las universidades.

En Venezuela, hay un desastre educativo sin precedentes. Alrededor del 78% de los estudiantes han desertado de las escuelas públicas por la migración estudiantil y la ausencia de maestros, según un estudio del grupo no gubernamental Fundaredes.

En Argentina, el nuevo gobierno del presidente electo Alberto Fernández y la vicepresidenta electa Cristina Fernández de Kirchner tienen un largo historial de apoyar políticas educativas populistas. En 2015, durante el gobierno anterior de Cristina Fernández, la prueba PISA excluyó a la Argentina de su informe final después de las acusaciones de que el país había hecho trampa en el examen. Lo cual no nos deja muy tranquilos con respecto al futuro de la educación en este país y sus resultados, mientras están bajo este nuevo Gobierno.

No es ningún misterio que los estudiantes asiáticos salgan en los primeros lugares de la prueba PISA. Los estudiantes Coreanos se pasan unas 55 horas semanales estudiando, casi el doble del promedio en muchos países latinoamericanos.

En América Latina, muchos políticos y académicos se burlan de los logros educativos de los países asiáticos, alegando que producen estrés en los estudiantes y hacen que algunos se suiciden. Sin embargo, aunque todo exceso es malo, esa es una excusa muy pobre para no hacer nada. Una educación que no es reconocida en muchos de los países Europeos para progresar a una Universidad posterior a terminar el Bachillerato en Latinoamérica es una muestra clara de la evaluación que tienen de nosotros.

Los países más exitosos son aquellos que han aumentado su calidad educativa. Vivimos en una economía global del conocimiento, donde el trabajo mental vale cada vez más y el trabajo manual cada vez menos a medida que los robots realizan cada vez más labores en las fábricas, la agricultura y los servicios.

A menos que los países latinoamericanos pongan la educación de calidad en el centro de sus agendas políticas, como lo hacen los países asiáticos, me temo que la región será aún más pobre y más desigual que ahora que termine el Covid y sigamos tratando de solucionar los problemas que esta Pandemia nos deja.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *